Archives

Cómo uno puede llegar a ser terapeuta Axiotonal: un ejemplo de vida

Uno se pregunta muchas veces cómo una persona logra ser capaz de ayudar a sus semejantes siendo, por ejemplo, Terapeuta Axiotonal. ¿Es una vocación? ¿Un don? ¿Un sacerdote?

Nada de todo eso, es el camino de una vida normal, hecha de aprendizajes, de luchas, de descondicionamientos, cambios de paradigma, y de lograr, poco a poco, el objetivo de cada uno: ser más feliz cada día.

Un tío medianamente bueno en la escuela, que falló en sus estudios universitarios y que fue empresario y consultor en informática, que trabajó en los mercados financieros y viajó por muchos países, ¿cómo logró ser Terapeuta Axiotonal? Pues, no lo hice a propósito:

El camino de mi vida, mi ‘leyenda personal’, me llevo con dulzura y paciencia a ese nuevo paso.

Para ponerle un comienzo, después de una niñez y adolescencia monótonas hechas de múltiples pruebas, luchas y enseñanzas, todo empezó en mi primer viaje a España motivado por la búsqueda de mí mismo.

Me quedé allí un año para experimentar lo que era la vida sin estar controlado, solo, trabajando en una empresa financiera. Descubrí España, me enamoré de ella así como de su gente.

Entonces empezó mi trabajo interior a través de diferentes técnicas y ayudas. Acudí a un curso de Meditación transcendental, practicando después cada día durante años. Leí muchos libros de filosofía oriental y de budismo (Krishnamurti, Desjardins, Coelho, Castaneda, y muchos más) y seguí muchas sesiones de psicoterapia.

A lo largo de los años que pasaron, hice mis pequeños descubrimientos sobre mí mismo tratando de alguna manera de sacudir el marasmo inconsciente en el que me encontraba desde mi infancia.

Mis días pasaban y se parecían por su mismo tono ligeramente depresivo, totalmente enfocado en el trabajo de todos los días y las proyecciones constantes, malditos frutos de condicionamientos pasados. Cada día empujaba sabiendo que en algún momento iba estar mejor, dirigido por mero instinto. De hecho, poco a poco, después de mucha perseverancia, intuyendo instintivamente que debía existir otro estado más feliz y que correspondía a mi Ser real debajo de todas esas capas, logré tener un momento ‘despejado’, momento idóneo de lucidez, y luego otro, y luego un día entero, y así sucesivamente mejorando mi bienestar global.

Al mismo tiempo, atravesé varias actividades profesionales: empecé con una actividad autónoma de Consultor en Informática y después cree mis propias compañías en Telecomunicaciones, Informática y finalmente en Internet, logrando por fin construir une empresa mediana, líder en su mercado, con decenas de empleados, viajando por varios países para dar conferencias y montar negocios.

¿Ha sido fácil? Por supuesto que no: en el caso contrario, no hubiera sido divertido J . Al mismo tiempo, como decía antes, seguía, inconscientemente, patrones/falsas creencias que regían mi vida o sea que el 98% (¿ó 99%?) de lo que se llamaría una vida consciente era en realidad gobernada por mi inconsciente o mejor dicho por la población inmensa de programaciones inadecuadas que todavía no habían podido ser revisadas.

Por programación me refiero a los condicionamientos que uno recibe de parte de sus padres, de su entorno directo (escuela, primos, tíos, amigos…) o de la sociedad, durante toda su niñez y adolescencia.

Esos condicionamientos nos fueron comunicados de manera consciente (“no se gasta el dinero”, “es difícil de obtenerlo”, “sé educado”, “Dios es severo”, etc., etc.) o totalmente inconsciente porque ellos mismos no se dieron cuenta de esa problemática.

Por ejemplo, uno entre muchos, cuando mi padre me decía inconscientemente: “sé rico y ten éxito material porque yo no lo pude hacer” (aunque haya sido un alto funcionario renombrado del Estado), mi madre a su vez me pasaba el mensaje: “no te puedes erigir sin mí, soy tu pilar, soy la única que te puede nutrir”. Obviamente esos mandatos/condicionamientos entraban en conflicto y condicionaron una vida caótica durante los 20-30 años que siguieron, dejándome paralizado a la hora de sufragar mis necesidades materiales. ¿Cómo uno puede construir con todo eso?, ¡¡¡De milagro!!!

Con la distancia puedo ver hoy que cada uno de nosotros tiene numerosas (¿miles, decenas de miles?) falsas creencias que nos alejan tremendamente de lo que somos realmente. Y es solamente a condición de deshacer esos “nudos” que uno puede empezar a tener una vida no sólo consciente sino feliz, hecha de algunos milagros como de alegría intensa ocasionalmente (algún día lograremos la alegría permanente pero por mi parte queda todavía un rato J ) así como de mayor conocimiento/consciencia de uno mismo.

Grado por grado, paso por paso, con cada sesión de psicoterapia, con cada meditación, gracias a cada lectura o encuentro, conseguí tomar poco a poco una pequeña parte de mis “riendas”, logrando ordenar un poquito más mi vida de todos los días.

Muy pocas veces, tenía un instante efímero de total trascendencia que me ayudaba a seguir adelante. El resto del tiempo seguía luchando: en mis meditaciones, contra los pensamientos indisciplinados, el sueño y el interés de la materia J ; En mis sesiones de psicoterapia, contra los modelos paternales y descubriendo eventos pasados que me fueron escondidos.

Seguía puliendo… quitando las capas que no me correspondían más.

Después de 10-12 años de esfuerzos conscientes de búsqueda y de descondicionamiento, ocurrió por fin el evento que iba a desencadenar y permitir mi renacimiento: el nacimiento a mí mismo, no el nacimiento de mi cuerpo físico como 35 años antes, sino de mi nuevo Ser.

Evento paradójico, fue el fracaso de mi última compañía, mi única obra de cierto alcance, que disparó un proceso que duró unos 9 meses y que me iba a permitir cambiar totalmente de paradigma, pasando del Hacer al Ser, y abriendo las puertas a miles de posibilidades, descubrimientos fulgurantes y milagros (en el sentido propio de la palabra).

En pocos meses me liberé de muchas problemáticas pesadas como la de mi nacimiento difícil. Empecé a desarrollar nuevas capacidades, y se aceleró mi ritmo de vida destapando más problemas a solucionar así como la capacidad para resolverlos de modo más rápido. Al mismo tiempo, mi vida tomó otro enfoque así como otro ámbito a nivel privado (me casé, nos mudamos y tuve una hija hace poco) experimentando cada día más felicidad continua.

Pero este apasionante camino os será contado en el artículo siguiente, el próximo mes, titulado: ¡Nacimiento de un nuevo Ser!

Arnaud Saint-Paul
arnaud@axiotonal.com
Terapeuta Axiotonal

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>